CONSTANCIA PRELIMINAR
Las Historias Mínimas tienen por objeto relatar situaciones que he atravesado en mi ya extensa trayectoria vital. Este privilegio lo registro como un partícipe activo más, en la vida social, cultural y política del país. Resultarán inevitables los toques autorreferenciales sin los cuales la conexión con los hechos o personajes no se apreciarían adecuadamente. La finalidad de fondo es mostrar circunstancias históricas relevantes, facetas destacadas de personalidades e interrelaciones.
MAESTRO DEL DERECHO DEMOCRÁTICO
Acaba de ocurrir el deceso de uno de los maestros del derecho democrático de Uruguay: el Prof. Dr. Horacio Cassinelli Muñoz.
Había nacido en 1932, titulándose de abogado con apenas 23 años. Egresó del Instituto de Profesores Artigas con especialización en matemáticas. Era ejecutante de violonchelo.
Impartió docencia universitaria por más de 40 años en las áreas del derecho constitucional y público. La Facultades de Derecho y la de Ciencias Económicas y Administración, lo distinguieron como Profesor Emérito.
Su labor académica alcanzó amplio despliegue en trabajos de resonancia internacional. Dirigió la Revista de Derecho, Jurisprudencia y Administración. Participó del cogobierno de la UDELAR. Participó de la judicatura.
La dictadura cívico-militar, que ocupara la Universidad de la República, lo excluyó de los cuadros docentes.
UN PROYECTO LIBERTICIDA
Durante el segundo gobierno del Partido Nacional (1963-1967), en el que permanecieron algunas tendencias agresivas a la institucionalidad republicana-democrática (1), el potente Estudio del Dr. Conrado Hughes, propició un proyecto de legislación que atentaba contra las libertades esenciales.
El punto fue llevado a la consideración periodística por Eduardo Viera, Director del diario comunista “El Popular”, a cuyo consejo de redacción me había integrado. Tras sugerir la consulta a la cátedra especializada en la materia, se me solicitó entrevistar al Dr. Horacio Cassinelli, profesor en derecho constitucional.
Me concedió el reportaje con absoluta franqueza y sin condicionamiento alguno. Su saber era indiscutido. Su sobriedad, la inherente a un gran republicano.
Si las notas musicales encierran valores cuantificables, el matemático egresado del IPA parecía conferirle al derecho la lógica certera que tienen los números. En su hermenéutica jurídica, 2 + 2 sumaban 4.
Sus conceptos fueron llevados a la tapa del diario. En la defensa de la democracia era necesario alertar y unir a ciudadanos y fuerzas de buena voluntad.
Me sentí muy satisfecho de haber obtenido respuestas claras y auténticas para los lectores del cotidiano.
En efecto, lo que había puesto en circulación el bufete del Dr. Conrado Hughes era la reproducción del texto de una ley del dictador paraguayo Gral. Alfredo Stroessner (período 1954-1989).
Aquella criatura deforme no pudo soportar las 24 horas de vida. Nadie la defendió. Tampoco nadie se animó a darle estado parlamentario.
El ideario contenido en el cuerpo de normas importado había nacido inviable.
Horacio Cassinelli Muñoz, leal a una concepción doctrinal encuadrada en la defensa del Estado de Derecho, se había manifestado sin cálculo de riesgo. Como corresponde a un hombre amante de la libertad.
Del que defiende la suya y alza su escudo por la de todos.-
NOTA:
(1)En las elecciones de 1958 el conglomerado triunfante
herrero-chicotacista abrió paso a tendencias militares de derecha y reforzó la adhesión diplomática a las acciones de Washington.
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