Cuarta Parte
VER PARA CREER; CREER PARA CAMBIAR
Con propiedad se puede considerar que la política es un terreno resbaladizo. Es por esto que en la serie de apuntes que vengo ofreciendo, reitero el concepto y ofrezco algunos casos clamorosos de ese desacomodo, casi constante, en que por razones diversas incurren personajes hoy encumbrados, sea en el área doméstica -o nacional- y, en la internacional.
No solo es lícito ventilar los hechos, sino que, además, surge como necesario, tomarlos en cuenta, observar la tendencia y, finalmente, habilitar las conclusiones.
Un cambio real, aquí y en el mundo, tiene que ver con esto. Lo que no seamos capaces de hacer nosotros, lo harán nuestros hijos o nuestros nietos. Aunque el apremio no es de ahora, viene de atrás y tiene su historia
EXQUISITEZ JURÍDICA MEMORABLE
Hace apenas 60 días el político francés y ex director del FMI Dominique Strauss Kahn (DSK) estaba sentado en el banquillo de los acusados en un tribunal de Lille, bajo imputaciones de violencia sexual y proxenetismo. Le acompañaban en el proceso prominentes empresarios galos que, como una banda más, ocupaban hoteles transformándolos en lenocinios exclusivos.
Mientras la Asamblea Parlamentaria discutía un nuevo cuerpo normativo sobre las cuestiones del “comercio carnal”, el fiscal del proceso contra DSK abría el camino hacia la absolución del imputado y las prostitutas salvaban la honorabilidad del acusado, levantando sus cargos…
El 12 próximo pasado, la periodista Gabriela Canas, de El País -de Madrid- informaba que el cargo de “proxenetismo agravado” se había diluido. Refiriéndose al defenestrado postulante socialista a la presidencia, hombre de negocios y personaje de la plantilla del Fondo Monetario, anotaba: “A cambio, ha debido dejar al descubierto durante meses sus excesos sexuales con prostitutas. La justicia francesa le empezó a perseguir en 2012, poco después de que acabara abruptamente su carrera política por un escándalo sexual en Nueva York, cuando aún era director del FMI.
El expolítico era un “mero cliente de prostitución” ha dicho el tribunal, el mismo día en que Francia ha dado un nuevo paso hacia el abolicionismo penalizando a los clientes.”
En efecto, la legislación del país antes citado prohíbe los burdeles y, desde 2003, también el reclamo público. Así, una mujer ofreciéndose para una transacción sexual, se arriesga a una multa de 3.750 euros. En diciembre de 2011, sin embargo, la Asamblea Nacional votó unánimemente ir más allá y legislar para lograr la abolición. En ello está. La Cámara ha votado a favor de un proyecto de ley que penaliza al cliente. Hay acuerdos partidarios. La iniciativa sanciona al cliente y anula el delito de reclamo sexual por tarifa. La norma considera que las prostitutas, mayoritariamente explotadas por redes mafiosas de tráfico de seres humanos, son víctimas y no delincuentes. La nueva legislación establecería medidas de socorro.
DE LO SUBLIME A LO RIDÍCULO
Francia penaliza el proxenetismo (ayudar o proteger la prostitución de otro) y, sobre todo, el proxenetismo agravado (si se actúa entre varios), con diez años de cárcel y multas de hasta 1,5 millones de euros.
De los catorce acusados en el caso del Hotel Carlton solo uno, René Kojfer, encargado de relaciones públicas, ha sido condenado a una pena leve, de un año de cárcel, no firme. Según la sentencia, el entramado no era más que un grupo de amigos dispuestos a contratar prostitutas para satisfacer, sobre todo, al señor DSK… Los jueces parecen haber sostenido ¡“tampoco tan pelado qué se le vean los sesos”!
La periodista del diario madrileño anotó que el reo se mostró “convincente”, al confesar “sus excesos sexuales, su gusto por el sexo duro y algo “rudo”. E indicó, como noticia complementaria, que el “más extravagante” de los encausados y “dueño de burdeles en Bélgica, Dominique Alderweireld, conocido como “Dodo la Sumure” (El salmuera), ha quedado libre. En Bélgica, al contrario que en Francia, están permitidos los quilombos y, según el tribunal de Lille, ni este hombre ni su esposa -también acusada-, han cometido delito alguno en suelo francés.
La mancha aceitosa alcanza a una justicia complaciente con las altas clases y sus servidores, como segunda fase de los escándalos que vienen rodeando a recientes personeros del FMI.
En el catálogo hay más. De allá. Y algo para recordar de acá.-
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